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Editada por Didáctica Ambiental S.L. e INVESTEA. Asociación para la Investigación en Educación Ambiental
Año 4 - nš 6. mayo 2007
ISSN: 1698-5893

LA GEOLOCALIZACIÓN DE ITINERARIOS AMBIENTALES Y OTRAS ALTERNATIVAS TECNOLÓGICAS PARA LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

Fernando F. Rojero. IES Las Llamas. Santander

En los albores de la Educación Ambiental en España, allá por los años 80, los itinerarios didácticos aparecieron como casi la única forma posible de Educación Ambiental. Con el paso del tiempo, fueron sustituidos por otros enfoques más relacionados con los verdaderos objetivos de la Educación Ambiental: el desarrollo sostenible y la educación de la población para enfocar la crisis ambiental en sus diversos escenarios (cambio climático, contaminación, pérdida de biodiversidad etc.). Hoy, de la mano de las nuevas tecnologías de la información, pueden estar renaciendo con unas características mucho más acordes con los objetivos de la Educación Ambiental y mucho más adaptados a los intereses de la población escolar.

Los itinerarios didácticos emergieron, en su momento, con gran fuerza, arropados por experiencias provenientes del extranjero, rápidamente reinterpretadas por alguna prestigiosa Universidad española, y experimentaron un fuerte auge que llevó a que toda ciudad, pueblo, etc. que se preciara tuviera su "itinerario" educativo y a que todo profesor o biólogo aspirara a diseñar el suyo.

Muy pronto las limitaciones de esta metodología fueron señaladas por numerosos autores, entre los que nos encontramos (Rojero, 1989. "La cuestión metodológica en Educación Ambiental". Investigación en la Escuela, nº 9). Entre los argumentos a favor se citaba que la Educación Ambiental debe realizarse en contacto con la naturaleza y el medio ambiente y que debe aprenderse mediante la experiencia y no a través de explicaciones u otros métodos en los que el alumno no fuera el protagonista, muy en la línea de lo que supuso la reforma educativa de aquella época.

Los detractores argumentábamos que la Educación Ambiental era un problema mucho más complejo en el que la psicología cognitiva, la epistemología y otras fuentes curriculares, como la propia crisis ambiental, el enfoque de sistemas y el pensamiento crítico, tenían mucho que aportar. Un buen ejemplo de esta visión podemos encontrarlo en el programa del Postgrado de Educación Ambiental para profesores "Educar a favor del Medio" que tuvo lugar en el País Vasco en el curso 93-94 y del que formamos parte del profesorado organizador, en el que no aparece ninguna referencia a este tipo de "metodología", y en en el que, sin embargo, aparecieron numerosas alternativas como las "ecoauditorías escolares", "el agua como recurso", etc. Es evidente que este segundo grupo de profesionales de la educación, parecíamos estar de acuerdo con el enfoque que se pretendió dar a los "Diseños Curriculares" que la LOGSE introdujo en el sistema educativo español.

En los años que han pasado desde entonces, y sin afán de hacer aquí un estudio de la evolución de la educación en España, parece que gran parte de los ideales de cambio educativo que esta visión alternativa de la educación proponía no llegaron a extenderse como se pretendía, como no es el momento de analizar las causas, digamos que, probablemente, fueron superados por la enorme presión que la escolarización universal introdujo en el sistema.

Es en este escenario de escuela un poco "agobiada", en el que los itinerarios didácticos siguen encontrando un campo abonado en el sistema escolar, siempre dispuesto a realizar una fácil "salida de campo" sobre todo si instituciones externas se la procuran. Al final, los itinerarios se imponen como actividad educativa "fuera del aula" aunque parece que sin signos de haberse desarrollado ni teórica ni metodológicamente hablando. El problema puede que sea la ausencia de profesionales de la educación o investigación educativa detrás de las propuestas, el problema es que la metodología no parece poder "dar más de sí". ¿O quizá sí?

En estos últimos años lo que sí ha irrumpido con una fuerza enorme es el uso educativo del TIC, que parece que, en estos momentos, es la única novedad con un cierto poder revulsivo sobre el sistema educativo. El reto será qué van a aportar, de verdad, a la educación en general y la educación ambiental en particular.

Es cierto que las posibilidades son múltiples y van desde la gran facilidad de comunicación que representan, caso del "chat" y del correo electrónico, pasando por las tecnologías que permiten editar materiales y compartirlos fácilmente: fotografía digital, imágenes, trabajos, etc. hasta llegar a las nuevas tecnologías de Investigación y su aproximación a la escuela (GPS, teledetección, Simulación de sistemas, etc..). En INVESTEA sabemos mucho de esto. Las principales innovaciones en el ámbito educativo que hemos realizado en los últimos años proceden todas de estos campos, las tecnologías de la información son, en este momento, el tema de moda en educación, al que se dedican mayores recursos y en el que se tiene puestas mayores esperanzas.

Las nuevas tecnologías, las nuevas tecnologías en el campo educativo ambiental y el profesorado

Ahora cuando se va a hacer una salida de campo, ya va habiendo profesionales que ofrecen previamente el recorrido a los alumnos con imágenes tomadas de Google Earth. Este software estamos convencidos que supone una de las mayores revoluciones en el campo educativo de la historia y volveremos a hablar de él.

Hemos trabajado en los últimos años en el proceso de utilización del GPS y de la fotografía digital para elaborar y publicar intinerarios didácticos. INVESTEA ha realizado seis cursos de formación del profesorado acerca de las posibilidades didácticas de la utilización del GPS. Tres de estos cursos de han realizado en los tres últimos años (2004 al 2006) dentro de convenio de colaboración entre INVESTEA y el MEC, a través del Instituto Superior de Formación del Profesorado y los otros se han realizado en colaboración con el CEP del Nalón en Asturias y con la Asociación Berde-Berdea del País vasco. En la actualidad estamos impartiendo una nueva edición del curso dentro del convenio con el MEC.

Nuestra experiencia nos dice que está claro que estamos todavía en los albores de la generalización del uso didáctico de estas tecnologías, y que realmente sabemos todavía muy poco de lo que pueden aportar a la mejora de la calidad de la enseñanza, pero esta misma experiencia citada nos pone en la pista de sus posibilidades futuras y nos permite hacer algunas reflexiones interesantes:

1ª.- Van más deprisa las innovaciones tecnológicas que la capacidad del profesorado para incorporarlas a la vida diaria del aula o incluso a su vida cotidiana. y Eso que los profesores constituímos un amplio colectivo que se encuentra entre el "neofilismo" de algunos que se apuntan a las últimas innovaciones, eso sí, casi siempre a título personal y no como parte del trabajo docente, hasta en el otro extremo, otro gran grupo que se incorpora a la tecnología cuando esta está ya "machacada", permítasenos la expresión, en el sentido de que ya la utiliza un amplio porcentaje de la población, escolar o no. Nos permitimos un inciso para señalar que este último caso lo venimos observando por ejemplo con el uso de las presentaciones multimedia con PowerPoint. De uso extendido en campos no educativos desde hace años, hay ya muchos alumnos que presentan a sus profesores los trabajos realizados con este software. Y es ahora cuando muchos profesores despiertan y quieren aprender a utilizarlo.

2ª.- Los usos comerciales de las nuevas tecnologías llegan al gran público de forma avasalladora y casi siempre por delante del sistema educativo. La tecnología GPS era una perfecta desconocida del "gran público" hace apenas tres o cuatro años y ahora todo el mundo tiene un "navegador" en su coche. Para el sistema educativo, esta invasión supone un doble problema, ya que suele encontrar al profesorado menos "tecnófilo" en completo "fuera de juego" y porque los alumnos como consumidores, asumen una serie de errores conceptuales derivados del lenguaje publicitario que luego llevan al aula. Cuando los contenidos sobre estas tecnologías se asumen por el sistema educativo (por ejemplo la teledetección y el GPS forman parte del temario de Ciencias de la Tierra de 2º de bachillerato) llegan ya lastrados por el hecho de que la mayor parte de los profesionales no sabe lo suficiente y porque los alumnos lo poco que saben, lo "saben mal".

3.- Las autoridades educativas responsables de la formación del profesorado, parece que tampoco tienen muy claro por dónde ir, o peor aún, han elegido la menos buena de las opciones posibles. Mucho nos tememos que se está imponiendo un modelo "sindicalista" de "para todos café", o dicho en términos más académicos, intentar una "alfabetización" informática generalizada, y probablemente ineficaz desde el punto de vista del uso real de las TIC en el aula, en la que con demasiada frecuencia se desprecia al profesorado que se había preocupado de aprender de forma autodidacta o por sus propios medios. Así, lo tiene mucho mejor un profesor que haya hecho dos otres cursillos de correo electrónico, iniciación a internet, etc. y que, por supuesto no se atreva a hacer ninguna experiencia con alumnos usando TIC, que la pléyade de auténticos expertos autoformados que ya hay en todos los IES. Siempre hemos creído que debía promoverse la excelencia entre el profesorado premiando o ayudando a los que más se han preocupado de saber, pero lo que estamos viendo, desgraciadamente, es lo contrario.

4.- Personalmente creemos que la batalla por la introducción de la informática como herramienta didáctica en los centro educativos, solamente se ganará apoyando a los profesores que ya la utilizan y también, cómo no, ayudando a los menos amantes de le tecnología a "reconocer" qué utilidades les pueden ser más útiles para su trabajo.

Nuestra experiencia propia como coordinadores de estas tecnologías en el IES Las Llamas y como responsables de otros portales educativos, nos confirma esta afirmación: los profesores que pudiéramos encuadrar en los grupos de "expertos" o de "iniciados", hicieron rápidamente uso del portal educativo bajo moodle que se puso a su disposición en el citado Instituto, de manera que la práctica totalidad de alumnos y muchos padres, lo utilizan con normalidad. En el extremo contrario, vemos la enorme dificultad que supone incorporar al profesorado que apenas usa estas tecnologías en su vida cotidiana y, como afirmábamos más arriba, la mejor forma de ayudar a estos profesionales es aenseñándoles a resolver sus problemas concretos. Por ejemplo, enseñar a capturar imágenes en Internet para mostrarlas en clase de Hª del Arte en lugar de las viejas diapositivas, ha resultado una herramienta perfecta para alguien que, hasta ahora, no tenía ni dirección de correo electrónico, por citar uno de los muchos ejemplos a los que hemos asistido.

5.- En cuanto al tema que nos ocupa, la "geolocalización" de imágenes y recorridos ambientales (o de cualquier tipo), nos encontramos con el dilema que hemos señalado más arriba. Hay profesores que utilizan GPS y cámara digital para sus propios "hobbies" pero que no se han planteado seriamente usarlos para mejorar su enseñanza. En el otro extremo, hay profesores que no tienen más que unos conocimientos informáticos básicos, pero que podrían beneficiar su práctica educativa recurriendo a esta tecnología muy fácil. En INVESTEA estamos empeñados en ambas cosas.

Los nuevos itinerarios

Comentábamos más arriba las posibilidades de Google Earth como representante ideal del acceso del gran público a los GIS (Sistemas de Información Geográfica). Ahora nos vamos a centrar en sus posibilidades para el sistema educativo, apenas exploradas por nadie más, que sepamos, que INVESTEA.

Pongamos un ejemplo: un profesor hace una salida de campo para ver, por ejemplo, un karst. Los alumnos toman fotografías con sus cámaras digitales, teléfonos móviles, etc. y el profesor también. A la vuelta, puede mandar a los alumnos que hagan un trabajo sobre la salida. Los alumnos, si son "espabilados", utilizarán un procesador de textos, las imágenes tomadas en la salida y alguna información tomada de la web. Esto lo hemos hecho todos.

Una primera y evidente mejora al trabajo anterior es pedir a los alumnos la localización en un mapa de los lugares donde se tomaron las imágenes (resulta sorprendente, incluso hilarante a veces, preguntar al día siguiente a los alumnos por el lugar donde han estado de excursión). Google Earth o su aplicación para la Web, Google Map son herramientas que permiten localizar y ver fácilmente cualquier lugar de la superficie de la Tierra.

¿Y poner las fotos, con sus comentarios pertinentes, en uno de estos mapas en el lugar preciso en el que fueron tomadas? Ya hay numerosas herramientas que lo permiten y de hecho están obteniendo un enorme éxito entre el público de Internet. INVESTEA ha desarrollado su propia herramienta específica para esto: map-hitos mapa basado en Google maps al que se accede desde el portal www.ambiental-hitos.com que ofrecemos a todos los interesados.

El siguiente paso, mucho más interesante, aunque también más complejo, es la realización de un itinerario completo "geolocalizado", es decir en el que aparezca el recorrido y los puntos de interés nos muestren las imágenes de lo que hay que estudiar y los comentarios pertinentes. En nuestro mapa es posible también esta opción, que exige que el profesor haya grabado el recorrido con un receptor de GPS, haya cargado las imágenes en www.ambiental-hitos.com y elaborado el recorrido utilizando el programa Google Earth.

La primera opción, publicar imágenes geolocalizadas o no, es muy fácil y puede hacerla cualquier profesor o cualquier persona con aficiones ambientales y tanto ambiental-hitos como map-hitos muestran buenos ejemplos de ello. Sería la opción que permite "entrar" a usar esta versión ambiental de las nuevas tecnologías a los menos tecnófilos. La segunda, publicar el itinerario, es la opción para los que realmente les gusta la tecnología informática, además del campo y el medio ambiente, claro. De hecho nuestro curso actual sobre Itinerarios didacticos con GPS está encaminado a facilitar esta tarea a este grupo de profesores.

El futuro

¿Qué nos depará el futuro de las TIC respecto a al medio ambiente y la educación? Podemos empezar por pensar en que hasta hace muy poco tiempo, conseguir un mapa para realizar una salida de campo era un trabajo a veces arduo. Utilizarlo en el campo con una cierta precisión, tarea casi para especialistas. Y que ahora es extremadamente fácil, lo uno y lo otro.

Todo parece indicar que la "geolocalización" es un proceso que no se va parar. La llamada Web 2.0 en la que incluimos a ambiental-hitos y a map-hitos, ya permite que sean los usuarios los que digan qué, dónde, cuándo, cómo. Esto vale tanto para idílicos paisajes y grandes valores naturales, como para documentar las agresiones al medio ambiente de unos y otros. Para que cualquiera pueda denunciar públicamente.

Está claro que el futuro es que pronto todo el mundo y toda circunstancia podrá ser "geolocalizada" todo el tiempo y además quedar constancia de esa geolocalización.... Es imposible no pensar en que la amenaza del "Gran Hermano" se perfila más y mejor. Primero fueron las cámaras de vigilancia, luego los móviles, los navegadores, hasta en estos día hay un anuncio de una bebida que plantea esta "supervigilancia".

Y sin embargo como docentes intuimos que hay algo magnífico en esta tecnología que nos permite visitar de forma virtual cada rincón interesante del mundo, que nos permite que las salidas de campo, las experiencias reales sean luego recreadas, discutidas, analizadas en el aula, bien en la propia, bien en otras aulas de otros centros, de otros países. Incluso que puedan ser repasadas muchos años después...