Capítulo VI. ¿Cómo es su formación tras el camino recorrido?

 

 Tras el desarrollo de toda la investigación y como apuntábamos ya en el capítulo inicial, catalogar de alguna forma el estado final de formación de los profesores estudiados, es una empresa que fue perdiendo paulatinamente interés en beneficio de la de conocer los entresijos de tipo de todo tipo entre los que se desarrolló y se desarrolla esta formación. Sin embargo, la curiosidad que provoca la pregunta que da título a este capítulo, nos ha llevado a no obviar del todo esta cuestión y dedicarle unas breves líneas.

 

Si hay algo que llama la atención, es la dificultad que encuentran los propios protagonistas para identificar los cambios sufridos por ellos mismos, o al menos para hacerlos explícitos o verbalizarlos sin recurrir a etiquetas, de la misma forma que muestran una escasa tendencia a hablar de innovaciones específicas, dándolas por sabidas o por incluidas en el contexto de la conversación. A pesar de ello, hemos podido entresacar algunas informaciones interesantes:

 

“.. yo entendía que la educación era una transmisión, una transmisión de conocimientos porque era tal y como me lo habían explicado a mí, después me pareció que como además era biólogo, pues una forma de entender la naturaleza era simplemente que los chavales vieran lo que ocurría, una especie de educación por descubrimiento..., ..y entonces ahora la educación me la planteo de otra forma, o sea yo pienso que la educación tal y como la entiendo es mucho más compleja, no es una transmisión de conocimientos es algo más, ¿que qué es ese algo más?....¡puf!...”

 

“pues... bueno, en principio pues...esto.., la manera de ..., el cambio más importante ha sido ese, el conocimiento un poco de las ideas constructivistas acerca del aprendizaje, pues  para mí fue un cambio importante.”

 

“¡Ya!, una de las, de los aspectos que más ha influido en mí, quizás haya sido por un lado la cuestión de los errores conceptuales o ideas previas y otra es el enfoque de las actividades prácticas como investigaciones, es decir, transformar las actividades prácticas mas bien de tipo ilustrativo en actividades de tipo investigativo, quizá esas sean los dos aspectos..”

 

“He aprendido a evaluar de otra manera a los alumnos, aunque yo sigo siendo “cuantitativa”.., y a creerme lo de la evaluación continua.. Bueno es que la evaluación viene de la manera de dar las clases, .. mis cambios han sido en el método de dar clase y en el método de evaluar a los alumnos, que a mi me parecen dos cosas muy gordas…

 

 

“Eramos eso, ecologistas, y los ecologistas no necesariamente tienen que tener idea de la Educación Ambiental, o por lo menos es que la Educación Ambiental tampoco tiene tanto tiempo. En este tiempo hemos dejado de ser ecologistas de estos de ir a las manifestaciones, debemos de ser de los de las aulas..”.

 

“bien, pues no sé yo muy exactamente si sé cuáles son”....”el primer cambio que hay, es intentar abandonar esa postura de profesora tradicional y de tal y cual... y entonces, por ejemplo, un cambio de mentalidad...., .... fue cuando empecé a sentir la necesidad... de, de hacer algo diferente..”

 

Es evidente que los profesionales con más experiencia en actividades de formación, suelen utilizar un vocabulario pedagógico más amplio, lo que les permite soslayar la “papeleta” que supone enfrentarse a la cuestión anterior con más desparpajo. Sin embargo, aquellos que manejan peor los conceptos o el vocabulario pedagógico, es frecuente que las referencias a cambios fundamentales las hagan a lo largo de las entrevistas, cuando no se les está preguntando específicamente por ellos. Es como si de alguna manera, los profesores/as estudiados no tuvieran muy claros los cambios sufridos cuando piensan en cuáles serán tales cambios, y sí los tuvieran más claros cuando hablan de otras cuestiones, veamos si no, como se explica que esta última profesora diga más adelante en la misma entrevista:

 

“...ese fue un momento en el que descubrí un mundo....”., “...de repente, el elaborar materiales, en ese grupo lo importante no era elaborar materiales si no, cómo elaborar...”

              

Vemos, como tras lo anterior, parece bastante evidente que responder a la primera de nuestras hipótesis sobre los efectos de la formación es una tarea más bien dificultosa, puesto que no era el objetivo de esta investigación el examinar a estos profesores y profesoras sobre sus conocimientos pedagógicos. Como hemos visto en capítulos anteriores, tienden a hacer muchas afirmaciones sobre los aspectos contextuales de su devenir profesional, y muy pocas acerca de su evolución teórica.

 

De los profesionales estudiados, los que se iniciaron por medio de su adscripción a grupos de trabajo, y cuya trayectoria profesional se ha desarrollado principalmente con esta estrategia, son los que se han manifestado, aun con matices:

 

-           Más próximos a un ecologismo conservacionista que a un ecologismo político de carácter crítico.

 

-           Respecto a las características epistemológicas de la ecología, más próximos a una ecología positivista que a una ecología constructivista de carácter sistémico y complejo.

 

-           Bastante desarrollados sus conocimientos y con posiciones relativamente firmes respecto a un constructivismo basado en las "ideas previas".

 

 

                      Por otra parte, aquellos profesionales que no participaban en proyectos educativos en el seno de grupos de trabajo, resultaron:

 

- Bastante próximos también a un ecologismo conservacionista, aunque se apreciaban más elementos para pensar que sus posturas pudieran pertenecer a un ecologismo más político, aunque no necesariamente más de carácter crítico.

 

- Su posición respecto a las características epistemológicas de la ecología, estaba más próxima a una ecología constructivista de carácter sistémico y complejo.

 

- Su posición respecto al modelo de desarrollo estaba bastante alejada del constructivismo basado en las "ideas previas", oscilando entre el conductismo, o como mucho un constructivismo de base piagetiana, del que derivarían estrategias de aprendizaje por descubrimiento o de carácter activo por no decir “activista” (del Carmen, 1987) .

 

                      Evidentemente los itinerarios formativos seguidos sí parecen estar relacionados con estas adscripciones, aunque probablemente sean las circunstancias y la propia personalidad de estas personas la que les ha llevado a seguir un itinerario u otro, con lo que resulta más probable que determinado tipo de personas elija integrarse en un grupo de trabajo y otro tipo prefiera hacer cursos. Digamos que las personas que siguieron la vía de los grupos de trabajo, son personas menos individualistas, personas más conformes con el orden establecido o con su situación. Por el contrario, las personas del segundo grupo, parecen más individualistas o menos conformes con el estado de las cosas, parecen interesadas en cambiar incluso de profesión. Esto puede explicar las diferencias encontradas, los primeros han adquirido más conocimientos del saber más pedagógico, principalmente sobre los planteamientos constructivistas acerca del desarrollo de los conocimientos de los alumnos, lo cual está repercutiendo positivamente en su práctica. Los segundos han preferido los aspectos más epistemológicos y políticos, su problema no es la enseñanza, su problema parece ser el mundo, y cuando acceden a la formación, se preocupan principalmente de estos aspectos y sólo de forma circunstancial sobre la enseñanza, con lo que modifican poco o nada de su práctica anterior.

 

                      Sin embargo, no es lo que parece deducirse de sus afirmaciones:

 

                      “a mi mucha gente me decía: bueno, pero es que no necesitas ir a un master que te cuesta tan caro, puedes comprarte los libros y leer, pero yo no tengo voluntad. O sea, yo si participo, yo soy una persona cooperativa, de participación, en la participación aprendo cosas y participo, y soy de las que no dejo colgado nada, pero yo solo como individuo no hago absolutamente nada...”

 

              

De todas formas no está demás que dejemos hablar a los propios profesionales sobre el éxito o no éxito de su formación:

-           ¿tu te consideras a ti misma una profesional renovada?

 

-           en parte renovada, a mí me parece que todavía tengo un poco atragantados, toda la teoría de la educación, la tengo un poco atragantada; o sea atragantada porque a veces me parece que sobre el papel es todo muy bonito y ahora al hacer el master pues leyendo a toda esta gente, me parece que dicen cosas preciosas sobre lo que se debe hacer en clase pero es que la realidad es otra, entonces cuando empiezo a leerlos me aburro, o sea, me aburro soberanamente, no me llenan, cuando me hablan de los alumnos, sobre los tipos de aprendizaje, sobre los diagramas, sobre los mapas conceptuales, pues yo digo bueno, pues la realidad es otra, cuando se ha de llevar un diario del profesor, pues...eso es lo que me falta a mí, no me considero renovada del todo porque  creo que todavía no he asumido demasiado bien cosas que...que los teóricos de la educación, a los que tengo más asimilados o más atragantados que antes, no acabo de entenderlos. Quiero decir que... que me parece que son personas, y lo he hablado contigo a veces, que escriben para los demás, no escriben para ellos, es decir...

 

-           ...o que no lo practican ellos

 

-           ..o que no lo practican, entonces... yo te digo porque...

 

-           ...es más bien una sospecha..

 

-           eso me parece a mí, es decir, a mí me puede dar credibilidad una persona como tú que estás en clase, y tú mismo, que eres bastante teórico de la educación, te das cuenta de que lo que haces a veces no lo puedes llevar a la práctica, o es difícil llevarlo, por la masificación o por... o porque.. los alumnos, por lo que sea, por un montón de cosas, eso no es así”.

 

 

 

-           “¿qué pasos piensas que tienes adelantados ya en tu formación, y qué pasos piensas que deberías de dar todavía?... si te consideras a medias..

 

-           hombre, adelantados que me parece que, bueno que... que la manera de... de quizás enseñar, o de intentar que los alumnos aprendan, pues es por aquí, vamos me siento un poco... estoy convencida que es de esta manera más de... que de la forma tradicional por transmisión. Sin embargo por ejemplo no lo llego a desarrollar en todos los niveles, por ejemplo, eso es un reto que tengo. En otros cursos más elevados pues sigo otro sistema que no va de acuerdo ahora con mi manera de verlo. Por ejemplo, en segundo de bachillerato, pues estoy ahora trabajando una asignatura que son las Ciencias de la Tierra y que es la primera vez que lo hago...y es una...y lo estoy haciendo de una manera tradicional, o sea que hay una contradicción, por una parte te parece que eso no vale, y sin embargo lo estoy utilizando, bueno no vale, o vale a medias, o vale menos...

 

-           ¿y por qué?, porque no eres capaz de imaginarte... claro, de tener desarrollado todo...

-           Para empezar es una asignatura que, tengo que, que estoy yo aprendiendo, y no tienes un dominio de ella, para poder hacer otras cosas y luego está muy marcado el ritmo, las pautas, y bueno, que hay una programación que hay que dar, y que es la forma...mas... ...más rápida.

 

-           pero que esa programación no la haces tú.

 

-           No, no, es una programación de la universidad porque tienen una selectividad y uf!, y condiciona muchísimo...

 

-           y la tienes que seguir a toda costa..

 

-           ..no puedo. Pues hombre, yo pienso que los alumnos aprenderán menos probablemente, porque ellos no se implican tanto, no trabajan tanto, pero...bueno, no lo sé hasta qué punto, ahí todos los alumnos tienen que saber lo mismo...que es lo que se pretende de esta manera no?, que todos los alumnos...pues pasen una prueba...”.

 

 

                      Un capítulo aparte deberían merecer un grupo de personas que no hemos estudiado en profundidad. Los líderes de los grupos, es decir esas personas que fueron citadas por varios de los sujetos estudiados como fundamentales a la hora de iniciarse en la formación y que, probablemente sean los verdaderos innovadores. Por los datos que tenemos, este grupo tendría bastantes cosas en común con el segundo grupo, pero su mayor preocupación por los aspectos educativos les daría una concordancia con el primero de los grupos, que no deja de ser, precisamente con quienes trabajan. Desde el punto de vista de las tres subhipótesis, resultarían:

 

- Conservacionistas, pero con un ecologismo de carácter crítico e incluso político.

 

- Preocupados por las características epistemológicas de la ecología, lo que les sitúa en línea con una ecología constructivista de carácter sistémico y complejo.

 

- Claramente a favor de un constructivismo basado en las "ideas previas".

 

                      Este grupo profesional es al que Hernández y Sancho (1993) se refiere con el apelativo de innovadores, preguntándose si creen “en realidades galácticas” para concluir que su posición será siempre de desequilibrio y de insatisfacción debido precisamente a las propias características de la innovación.