Tras el desarrollo de toda la
investigación y como apuntábamos ya en el capítulo inicial, catalogar de alguna
forma el estado final de formación de los profesores estudiados, es una empresa
que fue perdiendo paulatinamente interés en beneficio de la de conocer los entresijos
de tipo de todo tipo entre los que se desarrolló y se desarrolla esta
formación. Sin embargo, la curiosidad que provoca la pregunta que da título a
este capítulo, nos ha llevado a no obviar del todo esta cuestión y dedicarle
unas breves líneas.
Si hay algo que llama la
atención, es la dificultad que encuentran los propios protagonistas para
identificar los cambios sufridos por ellos mismos, o al menos para hacerlos
explícitos o verbalizarlos sin recurrir a etiquetas, de la misma forma que
muestran una escasa tendencia a hablar de innovaciones específicas, dándolas
por sabidas o por incluidas en el contexto de la conversación. A pesar de ello,
hemos podido entresacar algunas informaciones interesantes:
“.. yo
entendía que la educación era una transmisión, una transmisión de conocimientos
porque era tal y como me lo habían explicado a mí, después me pareció que como
además era biólogo, pues una forma de entender la naturaleza era simplemente
que los chavales vieran lo que ocurría, una especie de educación por descubrimiento...,
..y entonces ahora la educación me la planteo de otra forma, o sea yo pienso
que la educación tal y como la entiendo es mucho más compleja, no es una
transmisión de conocimientos es algo más, ¿que qué es ese algo
más?....¡puf!...”
“pues...
bueno, en principio pues...esto.., la manera de ..., el cambio más importante
ha sido ese, el conocimiento un poco de las ideas constructivistas acerca del
aprendizaje, pues para mí fue un
cambio importante.”
“¡Ya!,
una de las, de los aspectos que más ha influido en mí, quizás haya sido por un
lado la cuestión de los errores conceptuales o ideas previas y otra es el enfoque
de las actividades prácticas como investigaciones, es decir, transformar las
actividades prácticas mas bien de tipo ilustrativo en actividades de tipo
investigativo, quizá esas sean los dos aspectos..”
“He aprendido a evaluar de otra manera a los alumnos, aunque yo sigo
siendo “cuantitativa”.., y a creerme lo de la evaluación continua.. Bueno es
que la evaluación viene de la manera de dar las clases, .. mis cambios han sido
en el método de dar clase y en el método de evaluar a los alumnos, que a mi me
parecen dos cosas muy gordas…
“Eramos eso, ecologistas, y los ecologistas no necesariamente tienen
que tener idea de la Educación Ambiental, o por lo menos es que la Educación
Ambiental tampoco tiene tanto tiempo. En este tiempo hemos dejado de ser
ecologistas de estos de ir a las manifestaciones, debemos de ser de los de las
aulas..”.
“bien,
pues no sé yo muy exactamente si sé cuáles son”....”el
primer cambio que hay, es intentar abandonar esa postura de profesora
tradicional y de tal y cual... y entonces, por ejemplo, un cambio de
mentalidad...., .... fue cuando empecé a sentir la necesidad... de, de hacer
algo diferente..”
Es evidente que los
profesionales con más experiencia en actividades de formación, suelen utilizar
un vocabulario pedagógico más amplio, lo que les permite soslayar la “papeleta”
que supone enfrentarse a la cuestión anterior con más desparpajo. Sin
embargo, aquellos que manejan peor los conceptos o el vocabulario pedagógico,
es frecuente que las referencias a cambios fundamentales las hagan a lo largo
de las entrevistas, cuando no se les está preguntando específicamente por
ellos. Es como si de alguna manera, los profesores/as estudiados no tuvieran
muy claros los cambios sufridos cuando piensan en cuáles serán tales cambios, y
sí los tuvieran más claros cuando hablan de otras cuestiones, veamos si no,
como se explica que esta última profesora diga más adelante en la misma entrevista:
“...ese
fue un momento en el que descubrí un mundo....”., “...de repente, el elaborar
materiales, en ese grupo lo importante no era elaborar materiales si no, cómo
elaborar...”
Vemos, como tras lo
anterior, parece bastante evidente que responder a la primera de nuestras
hipótesis sobre los efectos de la formación es una tarea más bien dificultosa,
puesto que no era el objetivo de esta investigación el examinar a estos
profesores y profesoras sobre sus conocimientos pedagógicos. Como hemos visto
en capítulos anteriores, tienden a hacer muchas afirmaciones sobre los aspectos
contextuales de su devenir profesional, y muy pocas acerca de su evolución
teórica.
De los profesionales
estudiados, los que se iniciaron por medio de su adscripción a grupos de
trabajo, y cuya trayectoria profesional se ha desarrollado principalmente con
esta estrategia, son los que se han manifestado, aun con matices:
-
Más próximos a un
ecologismo conservacionista que a un ecologismo político de carácter crítico.
-
Respecto a las
características epistemológicas de la ecología, más próximos a una ecología
positivista que a una ecología constructivista de carácter sistémico y
complejo.
-
Bastante
desarrollados sus conocimientos y con posiciones relativamente firmes respecto
a un constructivismo basado en las "ideas previas".
Por
otra parte, aquellos profesionales que no participaban en proyectos educativos
en el seno de grupos de trabajo, resultaron:
- Bastante próximos también a un
ecologismo conservacionista, aunque se apreciaban más elementos para pensar que
sus posturas pudieran pertenecer a un ecologismo más político, aunque no
necesariamente más de carácter crítico.
- Su posición respecto a las
características epistemológicas de la ecología, estaba más próxima a una
ecología constructivista de carácter sistémico y complejo.
- Su posición respecto al modelo de
desarrollo estaba bastante alejada del constructivismo basado en las
"ideas previas", oscilando entre el conductismo, o como mucho un
constructivismo de base piagetiana, del que derivarían estrategias de aprendizaje
por descubrimiento o de carácter activo por no decir “activista” (del Carmen,
1987) .
Evidentemente
los itinerarios formativos seguidos sí parecen estar relacionados con estas
adscripciones, aunque probablemente sean las circunstancias y la propia personalidad
de estas personas la que les ha llevado a seguir un itinerario u otro, con lo
que resulta más probable que determinado tipo de personas elija integrarse en
un grupo de trabajo y otro tipo prefiera hacer cursos. Digamos que las personas
que siguieron la vía de los grupos de trabajo, son personas menos
individualistas, personas más conformes con el orden establecido o con su
situación. Por el contrario, las personas del segundo grupo, parecen más
individualistas o menos conformes con el estado de las cosas, parecen
interesadas en cambiar incluso de profesión. Esto puede explicar las
diferencias encontradas, los primeros han adquirido más conocimientos del saber
más pedagógico, principalmente sobre los planteamientos constructivistas acerca
del desarrollo de los conocimientos de los alumnos, lo cual está repercutiendo
positivamente en su práctica. Los segundos han preferido los aspectos más
epistemológicos y políticos, su problema no es la enseñanza, su problema parece
ser el mundo, y cuando acceden a la formación, se preocupan principalmente de
estos aspectos y sólo de forma circunstancial sobre la enseñanza, con lo que
modifican poco o nada de su práctica anterior.
Sin
embargo, no es lo que parece deducirse de sus afirmaciones:
“a
mi mucha gente me decía: bueno, pero es que no necesitas ir a un master que te
cuesta tan caro, puedes comprarte los libros y leer, pero yo no tengo voluntad.
O sea, yo si participo, yo soy una persona cooperativa, de participación, en la
participación aprendo cosas y participo, y soy de las que no dejo colgado nada,
pero yo solo como individuo no hago absolutamente nada...”
De todas formas no está demás que
dejemos hablar a los propios profesionales sobre el éxito o no éxito de su
formación:
-
¿tu te
consideras a ti misma una profesional renovada?
-
en parte
renovada, a mí me parece que todavía tengo un poco atragantados, toda la teoría
de la educación, la tengo un poco atragantada; o sea atragantada porque a veces
me parece que sobre el papel es todo muy bonito y ahora al hacer el master pues
leyendo a toda esta gente, me parece que dicen cosas preciosas sobre lo que se
debe hacer en clase pero es que la realidad es otra, entonces cuando empiezo a
leerlos me aburro, o sea, me aburro soberanamente, no me llenan, cuando me
hablan de los alumnos, sobre los tipos de aprendizaje, sobre los diagramas,
sobre los mapas conceptuales, pues yo digo bueno, pues la realidad es otra,
cuando se ha de llevar un diario del profesor, pues...eso es lo que me falta a
mí, no me considero renovada del todo porque creo que todavía no he asumido demasiado bien cosas
que...que los teóricos de la educación, a los que tengo más asimilados o más
atragantados que antes, no acabo de entenderlos. Quiero decir que... que me
parece que son personas, y lo he hablado contigo a veces, que escriben para los
demás, no escriben para ellos, es decir...
-
...o que no lo
practican ellos
-
..o que no lo
practican, entonces... yo te digo porque...
-
...es más bien
una sospecha..
-
eso me parece a
mí, es decir, a mí me puede dar credibilidad una persona como tú que estás en
clase, y tú mismo, que eres bastante teórico de la educación, te das cuenta de
que lo que haces a veces no lo puedes llevar a la práctica, o es difícil
llevarlo, por la masificación o por... o porque.. los alumnos, por lo que sea,
por un montón de cosas, eso no es así”.
-
“¿qué pasos
piensas que tienes adelantados ya en tu formación, y qué pasos piensas que
deberías de dar todavía?... si te consideras a medias..
-
hombre,
adelantados que me parece que, bueno que... que la manera de... de quizás
enseñar, o de intentar que los alumnos aprendan, pues es por aquí, vamos me
siento un poco... estoy convencida que es de esta manera más de... que de la
forma tradicional por transmisión. Sin embargo por ejemplo no lo llego a
desarrollar en todos los niveles, por ejemplo, eso es un reto que tengo. En
otros cursos más elevados pues sigo otro sistema que no va de acuerdo ahora con
mi manera de verlo. Por ejemplo, en segundo de bachillerato, pues estoy ahora
trabajando una asignatura que son las Ciencias de la Tierra y que es la primera
vez que lo hago...y es una...y lo estoy haciendo de una manera tradicional, o
sea que hay una contradicción, por una parte te parece que eso no vale, y sin
embargo lo estoy utilizando, bueno no vale, o vale a medias, o vale menos...
-
¿y por qué?,
porque no eres capaz de imaginarte... claro, de tener desarrollado todo...
-
Para empezar es
una asignatura que, tengo que, que estoy yo aprendiendo, y no tienes un dominio
de ella, para poder hacer otras cosas y luego está muy marcado el ritmo, las
pautas, y bueno, que hay una programación que hay que dar, y que es la
forma...mas... ...más rápida.
-
pero que esa
programación no la haces tú.
-
No, no, es una
programación de la universidad porque tienen una selectividad y uf!, y
condiciona muchísimo...
-
y la tienes que
seguir a toda costa..
-
..no puedo. Pues
hombre, yo pienso que los alumnos aprenderán menos probablemente, porque ellos
no se implican tanto, no trabajan tanto, pero...bueno, no lo sé hasta qué
punto, ahí todos los alumnos tienen que saber lo mismo...que es lo que se
pretende de esta manera no?, que todos los alumnos...pues pasen una prueba...”.
Un
capítulo aparte deberían merecer un grupo de personas que no hemos estudiado en
profundidad. Los líderes de los grupos, es decir esas personas que fueron
citadas por varios de los sujetos estudiados como fundamentales a la hora de
iniciarse en la formación y que, probablemente sean los verdaderos innovadores.
Por los datos que tenemos, este grupo tendría bastantes cosas en común con el
segundo grupo, pero su mayor preocupación por los aspectos educativos les daría
una concordancia con el primero de los grupos, que no deja de ser, precisamente
con quienes trabajan. Desde el punto de vista de las tres subhipótesis,
resultarían:
- Conservacionistas, pero con un
ecologismo de carácter crítico e incluso político.
- Preocupados por las características
epistemológicas de la ecología, lo que les sitúa en línea con una ecología
constructivista de carácter sistémico y complejo.
- Claramente a favor de un
constructivismo basado en las "ideas previas".
Este
grupo profesional es al que Hernández y Sancho (1993) se refiere con el
apelativo de innovadores, preguntándose si creen “en realidades galácticas” para concluir que su posición será siempre de
desequilibrio y de insatisfacción debido precisamente a las propias
características de la innovación.